JUGAR A LA PAZ

Tuve la oportunidad de ver en una presentación de teatro de calle donde dos actores plantean un juego: "Quien dice del otro las palabras mas hirientes"... entonces comienza el juego. Uno dice: "Amigo", y el otro se queda sin respuesta. No estaba preparado para una expresión así. El otro vuelve a plantear las reglas del juego y nuevamente a empezar.
-Bondadoso.
-Eso no. Así no es el juego. Otra vez.
-Compañero.
Se acabó el juego. Ensayaron otro entretenimiento.
El que propuso el juego anterior, coloca un pedacito de pan sobre el piso, y explica el nuevo juego: "Nos alejamos y a la carrera corremos hacia el pan. El que llega primero se lo come todo" .
Arranca el juego. El que no sabía decir palabras hirientes llega primero y recoge el pancito. Lo parte en dos e invita una porción al compañero.
Éste le dice: "Así no, el juego es de competencia".
Yo miraba el teatro callejero y me recordaba de Camucha a quien conocí en la Parroquia del Agustino. Una tarde nos habían citado para una actividad a las 4 de la tarde. Estando ya allí nos dijeron que recién empezaría a las 5. ¿Qué hacer en una hora?.
Camucha dijo: ¡jugar! Todos estuvimos de acuerdo y dijimos: Camucha, propón tú el juego.
Ella dijo: Juguemos a la Paz. Quedamos mirándonos con desconcierto. No sabíamos ese juego. Conocíamos "a la guerra", pero "no a la Paz".
Claro como nadie juega "a la Paz", pues no se sabe como jugarlo. Yo, después de varios años, mirando este teatro de la calle había aprendido dos maneras de jugar a la PAZ, y la verdad les puedo asegurar que es muy entretenido.
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Foto: rinconsolidario.com/palabrasamigas/paz